Hola,
¿Te acuerdas de mí? Soy ese mismo chibolo
que conociste hace años por el Hi5, que no conocías en persona pero tratabas
como un amigo de confianza. Soy el mismo con el que hablabas todos los días por
messenger, ese chibolo que no te dejaba hacer tarea en el colegio porque te
llamaba en plena clase; el que escapaba de las suyas para llamarte al movistar,
soy el que veía todas tus fotos y comentaba todos tus estados. Soy el mismo de
hace seis años.
Soy el que te contaba de su
enamorada, el que te llamaba cuando estabas con el tuyo, y provocaba en él
celos asesinos. Eres la que provocaba los mismos celos en mi chica también. Soy
yo, el que por messenger leía tus historias de amor adolescente a cualquier
hora de la madrugada, cuando me contabas que estabas con la compu prendida,
pero a oscuras en tu cuarto porque a tu papá no le gustaba que te acuestes
tarde. Soy el que a los quince años te pasaba canciones de bandas metal, cuando
tú tenías en tu perfil a Zion y Lenox. Como haz cambiado, ahora al menos escuchas
otra cosa. Siempre supe que la gente cambia, pero tú evolucionaste.
No sé si te acuerdas, pero soy el
chico que jamás ponía la web cam, porque no quería que me vieras ¿recuerdas
cuando la ponías tú? era alucinante verte, e imaginar el día en que te viera en
persona, pasarme horas pensando si serías igual de cague de risa o si serías
tímida, qué se yo... si al verte te daría un beso, un abrazo, no sé. En ese
momento daba igual, todo daba igual en nuestra chibolada.
¿Recuerdas las llamadas? ¿Te acuerdas
de qué hablábamos? yo no mucho, no tengo tan buena memoria, ya pasaron seis
años, y nuestros temas de conversación asumo que han cambiado. Ya son seis años
desde que te conozco, y solo dos desde que te vi finalmente en persona. Cuatro
veces me hiciste ir a un punto de la ciudad por las huevas a supuestamente
encontrarnos, jamás llegaste. La quinta tuvo que ser la vencida, en el 2010.
Recuerdo el abrazo, y las conversaciones previas a ese día, donde dijimos que
nos besaríamos, y aunque nunca nos besamos, el abrazo lo fue todo. Me encantó
verte en persona, no te lo dije, pero me encantó. Estabas graciosa con tu
chompa rosada, y definitivamente eras más enana en persona, más enana y más
cague de risa que en cualquier conversación por messenger.
Pasó mucho tiempo más para que
empecemos a vernos más seguido. Una vez te llevé a mi casa, te presenté a mi
familia, vimos películas abrazados y fue lo máximo. Recuerdo que tuve una
enamorada, y te conté que por primera vez lo había hecho con ella. Recuerdo tu
reacción, pero recuerdo también que a los meses me dijiste que también habías
acabado de experimentar tu primera vez, así que supuse que quedamos a mano.
Igual esas dos relaciones acabarían pronto; bueno, la mía antes que la tuya. De
todas maneras sabes que siempre quise hacerlo contigo, aunque me alegra que no
vaya a ser nuestra primera vez, porque desgraciadamente aún no ha pasado nada
entre nosotros. Qué chiquitos éramos y míranos ahora, Carmen, cuánto hemos
crecido, experimentado, llorado y cantado. ¿Te acuerdas todavía cuando nos
besamos en mi casa? sé que fui algo brusco, metí la mano por donde no debía y
me pusiste el codo para no seguir subiendo a tus senos. Encima fui el rey de la
conchudez pidiéndote que saques ese codo de mierda y me dejes seguir tocando.
Te cagaste de risa y me dejaste de besar, y seguimos viendo la película. Luego
la otra vez, y la otra vez, y la otra vez. Siempre nos besábamos en mi casa y
terminábamos pegados en alguna pared, tirados en algún mueble o subidos en
alguna mesa. Pero nunca nada más. Nunca me permitiste nada más.
Mira cuántos años han pasado, siempre te pedí que seas mi enamorada, nunca me aceptaste porque... bueno, tus razones habrás tenido, pero jamás me diste un argumento realmente válido para dejar de joderte con lo mismo año tras año. Mírame ahora, voy a cumplir veinticinco en pocos meses, y cuando éramos los reyes del Hi5 no llegábamos ni a los dieciséis. Mírame ahora, Carmen, mírame ahora y dime si nunca te gusté siquiera un poco, si nunca pensaste en mí y deseaste tanto estar conmigo. Dime si me quieres ahora, por favor dime si valió la pena esperar tanto tiempo.
Hoy te escribí nuevamente, te pedí
que fueras mi enamorada. Me respondiste preguntándome por qué seguía
insistiendo, y te respondí que seguía enamorado de ti. Me respondiste con un
"jajaja" y me pediste que nos veamos, y aquí estamos, frente a
frente, en un cuarto de hotel. Sorry si estoy con la laptop, finjo escribirle
un correo "urgente" a mi jefe. Veo cómo te vas sacando la casaca, los
zapatos y prendes la tele. Dejo la laptop a un lado, subo gateando a la cama,
despacio. Me miras entre sorprendida y nerviosa, me subo en ti, te beso y te
pido que apagues la tele. La apagas, todo está oscuro ahora, me desabrochas la
camisa, yo te desabrocho la blusa rosada de flores. Tus senos, por fin pude
tocar tus senos, son suaves, son perfectos. Tus manos están calientes,
demasiado calientes para creer que estamos en pleno invierno. Tus latidos se
escuchan hasta el otro cuarto, Carmen, estás nerviosa, ¿no? te digo que lo
hagamos, que recuperemos el tiempo perdido, pero... despacio en el oído me
dices algo que me deja idiota: "Soy virgen, Joaquín, era mentira lo que te
conté de mi enamorado, lo dije por celos" y empiezas a llorar...
Son las ocho y media de la mañana,
nuevamente yo con mi laptop en la mesita del cuarto de hotel, viéndote dormir y terminando de escribir esta entrada.
Pareces un ángel, intocable, tan intocable que ni yo pude tocarte en toda la
noche.
Wow... cuántos sentimientos después de tantos años... Joa...
ResponderEliminarNo sé quién eres, pero imagino que si sé...
EliminarJoaquín!!! me hiciste llorar con este post
ResponderEliminarJajaja Santaza!
Eliminardemasiado tu
ResponderEliminar